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jueves, 11 de septiembre de 2008

DAVID RICARDO. 1. Y 2.

DAVID RICARDO

Economista inglés (Londres, 1772 - Gatcomb Park, Gloucestershire, 1823). Procedía de una familia judía sefardí originaria de Holanda, y en aquel país recibió su primera educación judía ortodoxa. Luego se formó en la práctica ayudando a su padre, que era corredor de Bolsa. Tras romper con su familia por su matrimonio con una mujer cristiana (cuáquera), se estableció por su cuenta como corredor y especulador de Bolsa, acumulando en poco tiempo una gran fortuna, que le permitió retirarse de los negocios a los cuarenta años.
Su formación económica fue autodidacta y tardía, y se debió a la lectura de la obra fundamental de Adam Smith, La riqueza de las naciones. A partir de ella desarrolló su propio pensamiento, centrado inicialmente en cuestiones monetarias; en ese terreno no fue muy original, defendiendo la teoría cuantitativista que vinculaba la inflación monetaria con la abundancia de dinero, y postulando, por tanto, la vuelta del Banco de Inglaterra al patrón oro.
Fue su amigo James Mill el que, consciente del valor intelectual de Ricardo, le animó a poner por escrito su concepción teórica del sistema económico, en la época en que ya se había retirado al campo a cultivar sus aficiones. Fue así como surgieron los Principios de economía política y tributación (1817), una obra breve que contiene la formulación más sistemática y coherente del pensamiento económico clásico.
Mill quiso ir más allá y convenció a Ricardo para que entrara en la política activa, a fin de «educar» al Parlamento en materia de economía; efectivamente, se hizo elegir por un distrito de bolsillo de Irlanda en 1819 y actuó en la Cámara de los Comunes hasta su muerte como un liberal independiente. Durante años mantuvo un acalorado debate intelectual -compatible con relaciones de amistad y respeto- con Malthus.
La obra de Ricardo destaca por su razonamiento abstracto, simplificando la realidad hasta definir un modelo teórico que dé cuenta del funcionamiento esencial del sistema económico; se le considera, por ello, el padre de la teoría económica y el primer economista profesional.
Fue un ardiente liberal, partidario de políticas económicas que impulsaran el crecimiento económico a base de garantizar a los capitalistas altos márgenes de beneficio, de manera que vino a teorizar el proceso de la revolución industrial británica. Razonó sobre la base de suponer que los salarios no podían -ni debían- elevarse sobre el nivel de la mera subsistencia; y criticó hasta la saciedad a los terratenientes, describiendo la renta de la tierra como un ingreso parasitario que no contribuía a la producción, pero que frenaba el crecimiento. Por la ley de los rendimientos decrecientes, creía inevitable un proceso de elevación de las rentas de la tierra y de los salarios de los trabajadores, que iría reduciendo los márgenes de ganancia hasta provocar el fin del crecimiento capitalista (el estado estacionario).


La teoría de la distribución de Ricardo; para él, el producto se dividía en tres partes: renta ganancia y salarios, que iban a cada uno de los actores: terratenientes, capitalistas y trabajadores respectivamente y ya que la productividad marginal es decreciente entonces, a una mayor cantidad de unidades de trabajo y capital invertido será menor la tasa de ganancia ya que la porción para el terrateniente aumentaría y el trabajador tiene su salario fijo según los supuestos del salario de subsistencia, de tal forma que la ganancia podría llegar a cero. En el caso de la manufactura la evaluación es igual, con lo cual, se llega a un punto en que sin ganancia ni acumulación todo el sistema entra en un lúgubre estado estacionario.

La hipótesis hecha por Ricardo es la de la que existen tierras de fertilidad diferente y sobre todo de superficie limitada. Cuando el capital crece posibilita siempre que el resto de las condiciones permanezcan iguales, asalariar una fracción mas importante de la población e induce un crecimiento a esta ultima.

Ricardo acepta la definición de Malthus respecto a la renta:

"La renta de la tierra es la parte del valor de la producción total que le queda a la propietario, después de haber pagado todas las partidas de todas las clases correspondientes a su cultivo, incluidas las utilidades del capital empleado, calculadas según el tipo usual y ordinario de las utilidades del capital agrícola en aquel momento".

Por otra parte, la continuidad de la acumulación de capital, que exige cantidades mayores de subsistencias cuya reproducción tiene lugar en condiciones cada vez mas difíciles.

LOS RENDIMIENTOS DECRECIENTES.
Toda la teoría de David Ricardo se cimenta en la "ley de los rendimientos decrecientes". Esta ley, establecida por Malthus, dice que en la medida que se intensifica la mano de obra o el capital, su rendimiento va siendo cada vez menor. En este panorama ricardiano, la razón humana sólo podía adoptar una postura pasiva: adaptarse a las exigencias de esa ley.

De los rendimientos decrecientes se deriva una de las principales y más controvertidas teorías de este autor. Ricardo planteó lo que para él era una gran paradoja: la consecuencia del crecimiento económico es que se irían reduciendo los márgenes de ganancia de las empresas, hasta llegar a ser prácticamente cero. Aquí se produciría el fin del crecimiento y se llegaría a un estado estacionario. Por lo tanto, tarde o temprano, el crecimiento económico terminaría debido a la escasez de recursos naturales.

Que tierras de fertilidad decreciente comiencen a cultivar, o que cantidades mayores de capital estén empleadas en una tierra homogénea, parecen dos situaciones equivalentes para Ricardo:


"Si en vez de emplear capital en una tierra nueva distante, se emplease en la tierra primeramente cultivada un capital adicional por valor de doscientos diez cuartales de cereal y su rendimiento fuera igualmente del cuarenta y:tres porciento, o sea noventa sobre doscientos diez del producto del cincuenta por ciento sobre el primer capital se repartiría de la misma manera que antes: el cuarenta y tres porciento o sea, ochenta y seis cuartales, construiría la utilidad y catorce cuartales la renta. "

En si, los rendimientos decrecientes se pueden ver a diario con los bienes que utilizamos, puesto que la primera unidad al ser la mas deseada es la que cuenta con mayor utilidad y al segur consumiendo mas de dicho bien, la cantidad de satisfacción va disminuyendo

EL VALOR Y EL TRABAJO

Con referencia al vinculo entre valor uso y valor de cambio, Ricardo indica:

"Por consiguiente, la utilidad no es la medida del valor en cambio, aunque es absolutamente esencial para este. Si un bien no fuera, de ningún modo útil... No tendría ningún valor en cambio, por eso que pudiera ser, o sea cual fuere la cantidad de trabajo necesaria para obtenerlo."

Smith se ha abstenido sobre este punto mientras que Quesnay había excluido la idea de valores de uso. Decir como Ricardo, que el carácter útil de las mercancías es lógicamente anterior a su valor intercambiable es expresa; no se puede con mas claridad, lo que Marx llamara el fetichismo de la mercancía.

Ricardo va a oponer a Smith con… Smith, y va a poner en evidencia lo que percibe como contradicciones en la obra de su muy ilustre predecesor. Asi, Ricardo suscribe la teoría smithiana de lo que el llama the original source of exchangeable value, valida para el estado primitivo y rustico, según la cual “la cantidad de trabajo realizado en las mercancías determina su valor de intercambio.

Estima Ricardo; la cantidad de trabajo incorporado y la cantidad de trabajo exigido son dos cosas diferentes, al menos en general; el efecto de estas dos cantidades solo son iguales en un caso muy particular:


"Si la recompensa del trabajador estuviera siempre en proporción a lo producido por el, la cantidad de trabajo empleado en un bien y la cantidad de trabajo que este mismo bien adquiriría serian iguales y cualquiera de ellas podría medir con precisión las variaciones de otras cosas. "

Ricardo piensa que hay una confusión en Smith entre trabajo exigido y trabajo incorporado, inaugurando así una interpretación hoy en día tradicional.

Totalmente diferente es la cantidad de trabajo incorporado que mide correctamente el valor porque no esta sujeto a las fluctuaciones sufridas por el valor de las mercancías que tiene que medir.

Así que la llamada teoría del valor de trabajo de Ricardo se forma en estrecha relación con un problema de medición. En otras palabras, la pregunta a cual constituye una respuesta no es la naturaleza de las mercancías ni de la existencia del intercambio: es la expresión adecuada del intercambio y su resultado.


Existe una proporción directa entre lo invertido en la producción y la producción. Es la cantidad de trabajo invertida en un bien lo que define su producto. Pero el capital empleado en su producción también aporta valor. Ricardo dice que el capital es trabajo indirecto que anteriormente se ha hecho y que las máquinas están aportando el esfuerzo empleado en ellas. También distingue Ricardo entre:

Capital circulante, que era el que moría lentamente. Estaba formado en su mayor parte por adelantos de los trabajadores (fondo de salarios).

Capital fijo, que tardaba en ser consumido y era el gasto producido por la depreciación de las máquinas.


Fuente:
Cartelier Jean, Excedente y reproducción, Ed. FCE,. México 1986, 364 pag.
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/r/ricardo.htm (consultado el 11 de septiembre de 2008)

jueves, 4 de septiembre de 2008

Adam smith


Smith. Valor y precio

En cuanto al valor, Adam Smith se une a una teoría de los componentes cuya primera versión es de Steuart). El precio es concebido como la suma de varias partes todas correspondientes a ingresos.

La exposición de Smith sobre el valor puede ser fácilmente presentada a partir de cuatro dimensiones de desigual importancia: valor de uso/valor de cambio, precio real/ precio nominal, trabajo exigido/trabajo incorporado y precio natural/precio de mercado.

La distinción de valor uso/valor de cambio ya se encuentra en Quesnay. Smith la hace claramente suya:

Debemos advertir que la palabra valor tiene dos significados diferentes, pues a veces expresa la utilidad de un objeto en particular y, en otras expresa la capacidad de comprar otros bienes, capacidad que se deriva de la posesión del dinero. Al primero se le puede llamar ”valor en uso” y al Segundo “valor en cambio”.

Parece que en la mente de Smith no hay relación entre ambos: el ejemplo del agua y del diamante lo indica indirectamente. Además la evocación de la utilidad del agua no tiene ninguna relación con una situación particular de una persona enfrentando un problema de recursos escasos.

Para el valor de cambio Smith da la siguiente definición:

(…) el valor de cualquier bien, para la persona que lo posee y que no piense usarlo o consumirlo, sino cambiarlo por otros, es igual a la cantidad de trabajo que pueda adquirir o que pueda disponer por medición suya. El trabajo, por consiguiente, es la medida real del valor en cambio de toda clase de bienes.

Y al definir el precio real lo hace como sigue:

El precio real de cualquier cosa, lo que realmente le cuesta al hombre que quiere adquirirla, son las penas, fatigas que se adquisición supone. Lo que realmente vale para el que ya ha adquirido y desea disponer de ella o cambiarla por otros bienes.

Por lo tanto el precio real es aquel expresado en trabajo y el nominal el expresado en dinero.

El precio de mercado es el precio al cual se venden efectivamente las mercancías en un momento dado. El precio natural es el precio de los res componentes que lo forman remunerados a tasas naturales:

Cuando el precio de una cosa es ni mas ni medos que el suficiente para pagar la renta de la tierra, los salaries del trabajo y los beneficios del capital empleado en obtenerla, prepararla y traerla al mercado, de acuerdo con sus precios corrientes, aquella se vende por lo que se llama su precio natural.

Fuente:
Cartelier Jean, Excedente y reproducción, Ed. FCE,. México 1986, 364 pag.

Trabajo productivo e improductivo.

Smith es el heredero de otra tradición que remonta probablemente a Petty, la que enlaza el carácter productivo del trabajo con la durabilidad y la materialidad de los bienes producidos. Estas dos tendencias vana fusionar en el principio de la acumulación de capital.

Según palabras de Smith:

El trabajo de algunas de las clases mas respetables de la sociedad, al igual de lo que ocurre con los servidores domésticos, no produce valor alguno, y no se concreta o realiza en un objeto permanente o mercaría vendible, que dure después de realizado el trabajo, ni da origen a valor que permitiera conseguir mas tarde igual cantidad de trabajo.

Entonces, y reencontramos a Petty, para que un trabajo sea productivo hace falta que se fije en un producto duradero. Pero este criterio no es el único al que recurre Smith…

Existe una especie de trabajo que añade valor al objeto a que se incorpora, y otra no produce aquel efecto, Al primero por el hecho de producir, se le llama productivo; al segundo, improductivo.

El criterio planteado aquí es la producción de valor neto. El texto siguiente confirma esto de manera ejemplar:

El trabajo de un artesano es una manufactura, agrega generalmente valor a los materiales que trabaja, tales como su mantenimiento y los beneficios del maestro. El de un criado domestico, por el contrario no añade valor alguno. Aunque el maestro hasta adelantado al operario sus salarios, nada viene a costarle en realidad, pues el aumento de valor que recibe la materia en que se ejercito el trabajo, restituye, por lo general, con ganancias los jornales adelantados.

El trabajo es productivo cuando produce un valor neto.

Según el criterio derivado de Quesnat el trabajo productivo o no productivo recubre la distinción trabajo asalariado por el capital/otro trabajo.

Los criterios de trabajo que maneja Smith son lógicamente independientes, uno concierne al valor de cambio y otro al valor de uso.

Se puede demostrar la independencia de ambos criterios mediante un ejemplo muy sencillo: un docente es un trabajador improductivo según el criterio de valor de uso, es o no es un trabajador productivo según el criterio del valor de cambio en la medida en que es empleado por el capitalista o empleado por el estado.

La acumulación de capital, es decir la acumulación de medios de producción en el seno de relaciones capitalistas, exige, en efecto, a la vez y en modo prácticamente indisociable que sea producido un excedente en valor y que la forma material bajo la cual existe este valor neto permita, en el siguiente periodo intercambiarlo contra trabajo o medios de producción.

Todos los trabajadores tanto productivos como improductivos, como los que no realizan ninguna clase de trabajo son mantenidos igualmente con el producto anual de la tierra y del trabajo del país. Pero este producto por grande que sea no puede ser infinito y siempre ha de reconocer ciertos limites. Así pues, según sea mayor o menor la cantidad de personas improductivas, así será menor o mayor lo que reste para el sostenimiento de las que producen, siendo también mayor o menor, según aquella misma proporción, el producto del a164o siguiente, porque todo el producto anual a excepción de las espontáneas producciones de tierra, es efecto del trabajo productivo.


Fuente:
Cartelier Jean, Excedente y reproducción, Ed. FCE,. México 1986, 364 pag.