jueves, 18 de septiembre de 2008

Economía Política I
IVAN RIVERA 83025
ADAM SMITH: LA TEORIA DEL VALOR DE PRECIOS SUBJETIVOS
Smith Formulo una teoría sistemática del valor en la cual el trabajo anual de cada nación constituye el fondo con el que originalmente se proporcionan todos los medios de existencia y de comodidad que anualmente consume y consiste o en el inmediato producto de ese trabajo, o en lo que se compra con ese producto a otras naciones. La palabra valor tiene dos significados diferentes; expresa a veces a utilidad de algún objeto en particular y, en ocasiones el poder de comprar otros bienes que a posesión de ese objeto confiere, uno puede llamarse valor de cambio y el otro valor de uso.
La medida del valor
Todo hombre es rico en la medida en que tiene con que disfrutar de lo necesario, así como de las comodidades y entretenimientos de la vida humana.
El valor de un bien lo mide según Smith, la cantidad de trabajo que le cuesta producirlo, y si necesita cambiarlo, lo hará contra un bien cuya producción le exigirá el gasto de una cantidad de trabajo igual, pero aunque el trabajo es la medida real de cambio de todas las mercancías, no suele estimarse por el dicho valor. Deben considerarse además los diversos grados de rudeza soportados o de incentiva ejercida.
La única medida, tanto universal como segura del valor, en todo tiempo y lugar en que podemos comparar los valores de mercancía diferentes considerando como genero el privilegio de ser.

Teoría del valor
Se debe observar que la palabra "valor" tiene dos significados diferentes: algunas veces significa la utilidad de un objeto particular, y otras significa la facultad que otorga la posesión de este objeto de comprar otras mercancías. Al primero se le puede llamar valor de uso, y al segundo, valor de cambio [ RN, I.iv.13] .
Smith continúa este párrafo con el ejemplo del agua y el diamante para ilustrar que un objeto con un gran valor de uso puede tener un muy pequeño valor de cambio y, por lo tanto, que no hay una relación entre la utilidad y el valor de cambio. Esto constituye la paradoja del valor y ha sido considerado por algunos comentadores como la prueba de que Smith no propone una teoría del valor utilidad, o bien, de que cambió de opinión entre las Lecturas sobre jurisprudencia3 y la RN.
Douglas [ 1928] , por ejemplo, estima que Smith, luego de haber considerado la posibilidad de la utilidad, la deja de lado, precisamente en razón de la paradoja del valor. La explicación sería que Smith comparaba la utilidad total producida por diversos objetos, en lugar de considerar la utilidad marginal [ ibid., 78] . Además, Smith no continuó su análisis sobre la utilidad, debido a su "sentido moral" [ 80] , que no le permitía reconocer que un bien cualquiera, incluso si no fuera "bueno" para el individuo, podría tener valor únicamente por ser deseado [ 80-81] . Smith no habría hecho la diferencia entre valor ético y valor económico [ 81] .
Consideremos la primera parte de la argumentación: el ejemplo del agua y el diamante muestra que Smith establece una diferencia estricta entre valor de uso y valor de cambio. Así, no hay relación entre el uno y el otro. La manera en que Smith formula su frase puede dar pie a confusión y parecería sugerir que la utilidad, en el sentido de la "deseabilidad", no es una condición para que un bien tenga valor [ Collison Black 1987, 778] . Sin embargo, esto no implica que un objeto con valor de cambio no sea deseable [ Hollander 1987, 62] . Por valor de cambio Smith entiende la utilidad objetiva de un bien, el que un bien, por sus cualidades físicas, pueda satisfacer una necesidad [ Cartelier 1976, 126] .
No se debe confundir este argumento con una posición moralista, la cual pretendería determinar cuáles son los "buenos" y los "malos" objetos de consumo. El argumento de Smith tiene como base el que los individuos, al proteger su integridad y su supervivencia, tienen un orden de preferencias que puede ser determinado por el teórico. Esto es lo que Smith trata de demostrar cuando afirma que los individuos, en primer lugar, buscan las cosas estrictamente necesarias; en seguida, intentan hacerlas agradables y, finalmente, tratan de diversificarlas y refinarlas por el placer estético [ LJ(A), 334-335] .
En sus cursos de jurisprudencia, Smith aún no había introducido la noción de precio real. Cuando habla de la regla de intercambio, Smith se interesa únicamente por las circunstancias que regulan el precio de las mercancías [ LJ(A), 353; LJ(B), 494] . Por lo tanto, estudia sólo los precios naturales y de mercado de los bienes y no se preocupa por la medida del valor. En cuanto al precio de mercado, Smith afirma que los tres factores que lo determinan son: su demanda, la abundancia relativa y la riqueza de los demandantes [ LJ(A), 358] . La demanda puede ser real o imaginaria [ ibid.] —lo cual demuestra que la consideración explícita de la utilidad en tanto "deseabilidad" está presente en el análisis— y esta demanda será inexistente por un objeto que no sea muy útil o que "no sea un objeto real de deseo" [ LJ(B), 496] .
En consecuencia, para que un objeto tenga un precio, primero que todo debe ser deseado. Sin embargo, esto es insuficiente; también debe tenerse en cuenta la escasez del objeto, el segundo elemento considerado por Smith. Por esto el agua en el desierto adquiere un precio que no tendría en otras circunstancias y por esto los diamantes tienen un precio tan alto [ LJ(A), 358] . El tercer elemento restringe la demanda libre (esto es, demanda nocional) y define lo que Smith llamará, en la RN, demanda efectiva [ I.vii.8] .
El problema del numerario
Se hizo necesario entonces un numerario o patrón único de medida, que tuviera la propiedad de ser invariable frente al tiempo y la distribución, con el cual todas las mercancías pudieran compararse y poder así medir la riqueza en términos reales. Smith plantea que todo trabajador debe, al dedicarse a una sola actividad productiva, cambiar el excedente de su trabajo por el excedente de otro trabajador, para satisfacer por medio del intercambio, necesidades mutuas de consumo. Para poder intercambiar producciones de diferente especie, el trabajador toma en cuenta el grado de fatiga que le costó producir su mercancía y según éste, mide la cantidad de otros bienes que puede adquirir. Así, poseer una mercancía implica tener un poder de compra sobre el trabajo ajeno y por tanto, la riqueza se mide en términos de la amplitud de trabajo que un hombre pueda disponer a través de sus bienes.
Esto conlleva a considerar el trabajo como unidad invariable, hecho que el autor de La riqueza de las Naciones arguye por la relación natural entre los hombres y su nivel de subsistencia - asociado al grano -, que es en ultima instancia, invariable en el tiempo. Así se encuentra que existe una relación directa entre el trabajo y el salario o nivel de subsistencia, pudiendo definir el salario como patrón de medida de los precios.

La idea de gravitación en Smith: teoría de los precios y mecanismo.
El precio natural ocupa un lugar central en la comprensión de la teoría del valor de Adam Smith. Esta teoría es un elemento fundamental para el análisis de la sociedad comercial que lleva a cabo este autor. Una sociedad basada sobre los intercambios de excedentes de producción requiere la existencia de un lenguaje común y de una equivalencia entre los objetos a intercambiar.
Todos los miembros de esta sociedad viven del intercambio y, en esta medida, todos son considerados comerciantes. Cada uno de ellos vive la experiencia del intercambio, la experiencia del valor. Esta experiencia pasa por los precios nominales expresados en términos monetarios. Sin embargo, estos precios, por su carácter contingente, no pueden ser el objeto de un estudio dinámico tendiente a fundar una teoría del crecimiento económico. En consecuencia, Smith utiliza los precios reales, precios en términos de tiempo de trabajo. Este precio hace referencia a una unidad universal de medida que permite aprehender la magnitud del valor. Expresa un trabajo comandado o las "penas y fatigas ahorradas a aquel que compra la mercancía".
En consecuencia, Smith analiza los precios de mercado y los precios naturales en términos reales. El precio de mercado es un precio momentáneo, resultado de la confrontación entre la oferta y la demanda efectivas, mientras el precio natural es un precio que permite la reproducción del sistema económico. Y es precisamente en la relación que existe entre estos dos precios, es decir, en la teoría de la gravitación, donde el precio natural adquiere toda su relevancia:
El precio de mercado de cada mercancía particular está determinado por la proporción entre la cantidad presente de esta mercancía en el mercado y las demandas de aquellos que están dispuestos a pagar el precio natural o el valor completo de las rentas, beneficios y salarios que se deben pagar para traerla al mercado [ Smith 1981 (1776), i.vii.8] .Claramente, los demandantes poseen una información antes de llegar al mercado: el precio natural. Existe una información anterior a los intercambios, representada por el precio natural, sin la cual la medida del valor de cambio y el sistema de mercado serían indeterminados. En efecto, sin este precio de referencia los procesos de ajuste de mercado, de competencia entre demandantes en el caso de un exceso de demanda o de entrada de nuevos demandantes en el caso de un exceso de oferta, no pueden ocurrir.

No hay comentarios: